Escritos, Reflexiones

¿Qué ahora, destino?

Es ese sentimiento.

De haber asesinado a la tuya vida. De haber destrozado lo real, lo terrenal; el mundo externo, ese que equilibraba lo interno.

 

Es ese sentimiento.

De haber llegado al abismo, empujándola (vida) al precipicio y haberse quedado helada, sola, ahí parada.

 

¿Qué ahora?

 

Es alrededor mirar y nada ver.

Es hacia adentro observar y seguir en pie, pero sin sostén.

 

Es ese sentimiento.

De haberse quedado sola, en el mundo interior; mundo aún intacto, aún rico, aún despierto, sin desperdicio.

 

Es ese sentimiento.

De querer salir, caminar, de explorar; pero ahogada por el vacío, por el lóbrego frío.

 

Es ese sentimiento.

De tener que, una vez más, volver a empezar.

Dar a luz una nueva vida, una nueva búsqueda.

Dar a luz un nuevo destino, un nuevo camino.

 

Ma. Lulu